En las paredes es aconsejable poner pósters y cuadros de colores llamativos.
Sus primeros juguetes han de ser de formas variadas, colores también muy vivos y texturas diferentes.
Utilizar móviles en la cuna , preferentemente, con sonido.
Si disponéis de espacio suficiente, poned en el suelo una manta con dibujos infantiles (algunas tienen distintas texturas y sonidos) para jugar con el bebé.
Espejo grande en la pared para que, a medida que su desarrollo lo permita, vaya adquiriendo la noción de su propio cuerpo.
En la calle
A partir de la primera semana, en cualquier época del año, es conveniente pasear con vuestro/a hijo/a todos los días.
Podéis aprovechar este paseo para ir llamando su atención sobre todo lo que veis (coches, casas, árboles, escaparates,...) y lo que sentís (estación del año, frío-calor).
Las personas que os iréis encontrando por la calle, serán un primer estímulo hacia las futuras relaciones sociales.
Llevarlo a espectáculos coloristas, como locales de juegos, el Circo, cabalgata de Reyes, fuegos artificiales,...
En el baño
Variando la temperatura del agua, hacerle experimentar calor, frío y templado, mientras se lo decimos.
Hacerle comprobar la sensación del agua pulverizada y la del chorro de la ducha, en las manos y en el cuerpo.
Proporcionarle juguetes de agua, con o sin movimiento, flotantes o no.
A la hora de secar al bebé utilizar unas veces las toallas calentadas previamente, y otras a temperatura ambiente; además usar toallas suaves o ásperas.
Cantarle canciones infantiles, si es posible, relacionadas con el agua.